"Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir". Oscar Wilde
¡Felices Pascuas de Resurrección a un renovado mundo interior!
Arte para alimentar el corazón
http://www.drawneartogod.com/
viernes, 22 de abril de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
Quiero saber lo que te sostiene cuando todo lo demás se derrumba...
La reacción contra las religiones establecidas y las prioridades de la vida moderna en Occidente han llevado a muchas personas a renunciar a una dimensión fundamental para el ser humano: la espiritualidad. La búsqueda de sentido es la motivación fundamental de nuestras vidas. Cuando esta profunda necesidad de sentido no se satisface, la vida se vuelve superficial o vacía. En muchos de nosotros hoy esta necesidad no está satisfecha y por ende la crisis fundamental de nuestro tiempo es espiritual. Ser espiritual no significa ser religioso. Por espiritualidad me refiero a esa capacidad humana de conectarse con lo más profundo de nuestro ser para sentirnos plenos, completos, entusiastas: en theos, en Dios. Debemos aprender a ser espiritualmente inteligentes, en una cultura que sufre de anorexia espiritual. Y la pregunta es ahora: ¿dónde se encuentra Dios después de que un filósofo como Nietzsche anunciara su muerte? Quizás la respuesta la encontremos en este texto que comparto:
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martes, 2 de noviembre de 2010
¿Vivo o sobrevivo?
"Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo."
Oscar Wilde
lunes, 1 de noviembre de 2010
¿Reptamos o nos elevamos?
"Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir". Oscar Wilde
¡Felices Pascuas de Resurrección a renovado mundo interior!
martes, 21 de septiembre de 2010
El Recuerdo de la Primavera
Demos la bienvenida a la Primavera con la imagen de este maravilloso poema visual que es “La Primavera” del renacentista italiano Sandro Botticelli. La pintura se centra en el espíritu de Venus, la diosa del amor y de la primavera, quien con su gesto de bienvenida nos invita a entrar en el reino de la belleza y la abundancia cotidiana. Aceptar esta invitación es una opción personal que nos abre a la danza de las Tres Gracias: diosas de la magia, la armonía y la belleza; nos pone en la mira de la flecha de Cupido, y nos acerca a Mercurio, mensajero de los dioses, quien con su invocación a vientos propicios, dispersará nuestras semillas creativas.
Permitamos que el oscuro abrazo de Céfiro, nuestra sombra y sus proyecciones, nos convierta en la renacida Flora. Y que las flores que salen de la boca de Cloris al ser penetrada por Céfiro, nos recuerden el poder creador del Verbo, la nuestra palabra en acción.
La naturaleza es estacional, somos seres estacionales. El árbol no puede impedir la caída de sus hojas en otoño, las heladas que lo sacuden en invierno, pero si puede abrir sus flores en primavera y disfrutar de sus frutos en verano.
Maria Giacobone Carballo
jueves, 20 de mayo de 2010
¿Elijo ver malas hierbas o césped?
Es muy fácil quedar seducidos por nuestro gratificante hábito de decir “NO”. Nos gusta murmurar, murmurar…gruñir y protestar. Si miramos cualquier cosa a través de un filtro de encontrar defectos, encontraremos muchos defectos. Si nos quejamos delante de todo el mundo de lo mal que están las cosas, encontraremos muchas personas que estén de acuerdo con nosotros. Mira el jardín y busca solamente las malas hierbas…desaparecerán instantáneamente el césped y las flores. ¿Estas dispuesto a elegir a esta persona como la adecuada para amarte, a esta casa como la adecuada, a este trabajo como el adecuado…por el momento?
¿Quieres ver césped o malas hierbas? Tu elección. El mundo es como es, con sus malas hierbas y sus flores. El modo como lo vivamos depende de nosotros…de cómo filtramos la realidad.
La postura de NO, es cruzar lo brazos, y emitir un juicio de valor, construir un muro a nuestro alrededor. El SI nos abre al mundo. Los Noes nos dejan fuera, nos atrincheran. Posiblemente nos sintamos más seguros dejando a las demás personas y a la vida del otro lado del muro. Nuestro mundo será familiar y sin imprevistos…
Romper un habito no quiere decir renunciar a esa conducta. Por el contrario, quiere decir, ser libres de elegir esa conducta cuando sirve para auto preservarnos. Así seremos nosotros los que controlamos nuestra vida y no nuestros hábitos.
“El que sigue el camino no encuentra defectos en el mundo. Ver los defectos en los demás, es reforzar los defectos propios.” Hui Neng, Sexto Patriarca del Budismo Chan (Zen).
María Giacobone Carballo
¿Quieres ver césped o malas hierbas? Tu elección. El mundo es como es, con sus malas hierbas y sus flores. El modo como lo vivamos depende de nosotros…de cómo filtramos la realidad.
La postura de NO, es cruzar lo brazos, y emitir un juicio de valor, construir un muro a nuestro alrededor. El SI nos abre al mundo. Los Noes nos dejan fuera, nos atrincheran. Posiblemente nos sintamos más seguros dejando a las demás personas y a la vida del otro lado del muro. Nuestro mundo será familiar y sin imprevistos…
Romper un habito no quiere decir renunciar a esa conducta. Por el contrario, quiere decir, ser libres de elegir esa conducta cuando sirve para auto preservarnos. Así seremos nosotros los que controlamos nuestra vida y no nuestros hábitos.
“El que sigue el camino no encuentra defectos en el mundo. Ver los defectos en los demás, es reforzar los defectos propios.” Hui Neng, Sexto Patriarca del Budismo Chan (Zen).
María Giacobone Carballo
jueves, 6 de mayo de 2010
La adrenalina de la crisis
En medio de confrontaciones explosivas con parejas y amantes, complicados enredos familiares, participación exagerada en crisis ajenas y otros conflictos, podemos sentir la excitación de destruir y renacer, el placer de la venganza, la emoción de sabernos necesarios.En algunos casos, la excitación proviene de una ilusoria necesidad de ganar batallas difíciles. Hay algo placentero en “salirte con la tuya”. Es como la excitación de jugar con fuego.
Hay batallas que se libran en forma más encubierta. Se anhela la comodidad y la seguridad, pero se tiene baja tolerancia a la rutina y a la tranquilidad. Se entra entonces en un “tira y afloje” entre el deseo profundo de agitar las aguas de una vida cotidiana demasiado previsible y la voz de la conciencia que detona una nube de culpa.
La excitación del drama permanente es adictiva y nos atrapa en una línea argumental interminable, forzados a soportar un sin fin de conmociones y periodos esperanzados, sin saber que todo va a tener un final feliz. Al no reconocer que el guión lo escribimos nosotros mismos, terminamos culpando a Dios, padres, pareja, jefe, la situación del país, etc. Como no tomamos responsabilidad por lo que hacemos, pueden llegar a auto cumplirse nuestras peores profecías catastróficas.
En contraste con las batallas melodramáticas que nos producen un latigazo de dolor, desengaño y desesperación. La mejor excitación es la que no resta, sino que suma energía y nos deja con un sentimiento de confianza, y la alegría de sentirnos vivos, Siempre podemos elegir en donde invertir nuestro capital emocional.
Imagen: “Adrenaline Rush” de Marie DeCosta.
Hay batallas que se libran en forma más encubierta. Se anhela la comodidad y la seguridad, pero se tiene baja tolerancia a la rutina y a la tranquilidad. Se entra entonces en un “tira y afloje” entre el deseo profundo de agitar las aguas de una vida cotidiana demasiado previsible y la voz de la conciencia que detona una nube de culpa.
La excitación del drama permanente es adictiva y nos atrapa en una línea argumental interminable, forzados a soportar un sin fin de conmociones y periodos esperanzados, sin saber que todo va a tener un final feliz. Al no reconocer que el guión lo escribimos nosotros mismos, terminamos culpando a Dios, padres, pareja, jefe, la situación del país, etc. Como no tomamos responsabilidad por lo que hacemos, pueden llegar a auto cumplirse nuestras peores profecías catastróficas.
En contraste con las batallas melodramáticas que nos producen un latigazo de dolor, desengaño y desesperación. La mejor excitación es la que no resta, sino que suma energía y nos deja con un sentimiento de confianza, y la alegría de sentirnos vivos, Siempre podemos elegir en donde invertir nuestro capital emocional.
María Giacobone Carballo
Imagen: “Adrenaline Rush” de Marie DeCosta.
lunes, 19 de abril de 2010
Una piedra en tu camino… Puedes elegir que hacer con ella.
El distraído tropezó con ella.
El violento la usó como proyectil.
El emprendedor construyó con ella.
El caminante cansado, la usó como asiento.
Neruda quiso hacer poesía con ella.
David mató a Goliat.
Miguel Ángel extrajo de ella, la más bella escultura.
En todos los casos la diferencia no estaba en la piedra, sino en el hombre.No existe piedra en tu camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento. Son nuestras decisiones, y no las situaciones de nuestras vidas, las que configuran nuestro destino más que ninguna otra cosa. Sino no tomas HOY, la decisión de como quieres vivir tu presente y tu futuro, entonces ya has tomado de algún modo una decisión.
"Los hombres no deciden por lo más racional sino por lo que les llena el corazón de resolución y de esperanza." Friedrich Nietzsche
María Giacobone Carballo
El violento la usó como proyectil.
El emprendedor construyó con ella.
El caminante cansado, la usó como asiento.
Neruda quiso hacer poesía con ella.
David mató a Goliat.
Miguel Ángel extrajo de ella, la más bella escultura.
En todos los casos la diferencia no estaba en la piedra, sino en el hombre.No existe piedra en tu camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento. Son nuestras decisiones, y no las situaciones de nuestras vidas, las que configuran nuestro destino más que ninguna otra cosa. Sino no tomas HOY, la decisión de como quieres vivir tu presente y tu futuro, entonces ya has tomado de algún modo una decisión.
"Los hombres no deciden por lo más racional sino por lo que les llena el corazón de resolución y de esperanza." Friedrich Nietzsche
María Giacobone Carballo
martes, 6 de abril de 2010
jueves, 25 de marzo de 2010
La bella Sulamita y la corona de Miss Universo.
Uno de los grandes conflictos del universo femenino es la poca aceptación de su físico que tienen muchas mujeres, las altas quieren ser mas bajas, las bajas más altas y todas o casi todas (al menos en esta época) querrían ser delgadas.
Para superar esta disconformidad con el cuerpo que le tocó en el reparto a la hora de nacer, la mujer desde hace miles de años intentó mejorar su imagen poniéndose adornos muy variados de acuerdo a la “moda” de su propia cultura.
Cada época tiene su propio patrón de belleza, el que la gran mayoría de las mujeres adopta como unidad de medida en su escala de autoestima.
La mujer moderna cuenta con muchas armas para atacar sus falencias estéticas, las que pueden buenas aliadas, sino se abuse de ellas. La silicona que se pone aquí y allá para aumentar el pecho, las nalgas; operarse para quitarse, ponerse… Botox que si se inyecta en los músculos de la frente, estos quedan semiparalizados de manera que impiden fruncir el ceño ¿Y cómo se enteran los demás de que algo te desagrada? Para colmo, al parecer, los efectos duran unos seis meses, o sea, que te queda la cara sin expresión durante ese tiempo y luego te vuelves a arrugar. ¿No es mejor unas arrugas en el ceño para demostrar disgusto, o unas arruguitas en los ojos y en las comisuras de la boca producidas por la risa? Y además si te estiras solo algunas partes del cuerpo ¿Qué pasa con el resto cuando te desnudas? Si tanta importancia le das al aspecto físico, y te embelleces solo por fuera, la autoestima se te caerá al suelo para no levantarse más.
Hoy vamos a recordar una belleza mítica. “La Sulamita” será nuestra modelo, la hermosa amante del Rey Salomón, una pastora llena de virtudes, y también poseedora de una belleza deslumbrante. Los invito a recorrer su cuerpo y su alma…
Sus ojos tras el velo, son como dos palomas, semejantes a la superficie de un manantial, chispeantes y llenos de pacífica alegría. "La Sulamita" esta feliz y sus ojos lo denotan, no hay ojeras ni cansancio, las arrugas existen, pero son la marca de su valor y sabiduría.
Sus cabellos son como los rebaños de las cabras, negros y ondulados. Ella es pastora, esta expuesta al clima caliente del desierto, a la arena y los vientos recios, pero al caminar sigue siendo su cabello una poesía, porque en ella todo es aceptación de su naturaleza.
Sus dientes blancos resaltan su sonrisa. No hay dentífrico ni enjuague que los purifiquen, sólo la sinceridad de sus palabras, y la trasparencia de su expresión.
Sus labios de rojo escarlata (le gusta el maquillaje como a las mujeres de Egipto). No dejan de ser delicados y sensuales. Su expresión relajada atenúa el paso del tiempo en su rostro.
Sus mejillas son redondas y sonrojadas. Fruto de una vida sana y una buena alimentación. No necesita cosméticos para disfrazar la pálida amargura, todo en ella entusiasmo.
Su cuello, largo como torre de marfil y adornado con piedras preciosas. Levanta su cabeza erguida, los pensamientos no le pesan, ni la humillan. Se liberó del peso de la culpa.
Sus pechos perfumados con fragante olor de azucenas. Tira su espalda hacia atrás y no esconde, avergonzada, la perfección de su belleza.
Sus pies, cómodos en sus sandalias, personales en su estilo. Avanzan ágiles y seguros, porque escoge andar cada día por el camino correcto.
Las curvas de su cadera como alhajas labradas por un hábil artesano se mueven con gracia y flexibilidad, La Sulamita disfruta de su feminidad.
Su ombligo es una copa redonda rebosante de buen vino y su vientre es como monte de trigo rodeado de jazmines.
Su porte majestuoso, erguido cual tallo de palmera. Talle de Reina, quizá no tenga las medidas exactas y perfectas, pero su porte indica que merece la corona y el cetro.
Esta es la mujer que parece merecer la corona de reina de belleza, pero el autor del libro de Cantares, también es el autor del Libro de Proverbios y entonces añade una frase más, completando así la parte más importante en su descripción.
“La sabiduría es lo primero, ¡Adquiere sabiduría! Por sobre todas las cosas, adquiere sensatez, abrázala y ella te dará dignidad, te pondrá en la cabeza una hermosa diadema; te obsequiará una bella corona. Serás una Reina resplandeciente.”
Para ser bella hay que comenzar la operación desde dentro del alma “El corazón alegre se refleja en el rostro” Proverbios 14: 33
Como "La Sulamita", todas las mujeres tenemos el potencial para convertirnos en reinas. Reinas de nuestro Universo Personal. Todas podemos ser "Miss Universo” si decidimos no volver a caer en la baja autoestima, la culpa o el autocastigo. De lo contrario nos seguiremos desgastando por fuera y carcomiendo por dentro.
La verdadera belleza de la mujer no es corruptible, porque no depende solo de lo físico, sino que es la belleza de una forma de ser que reúne la armonía estética de un estilo personal, con un toque de sensualidad, alegría, ternura y serenidad.
“Yo te he nombrado reina.
Hay más altas que tú, más altas.
Hay más puras que tú, más puras.
Hay más bellas que tú, más bellas.
Pero tú eres la reina.
Cuando vas por las calles
nadie te reconoce.
Nadie ve tu corona de cristal, nadie mira
Ia alfombra de oro rojo
que pisas donde pasas…”
Pablo Neruda.
Tú eres reina… solo basta con que tú lo reconozcas para que los demás también te coronen.
María Giacobone Carballo
Para superar esta disconformidad con el cuerpo que le tocó en el reparto a la hora de nacer, la mujer desde hace miles de años intentó mejorar su imagen poniéndose adornos muy variados de acuerdo a la “moda” de su propia cultura.
La mujer moderna cuenta con muchas armas para atacar sus falencias estéticas, las que pueden buenas aliadas, sino se abuse de ellas. La silicona que se pone aquí y allá para aumentar el pecho, las nalgas; operarse para quitarse, ponerse… Botox que si se inyecta en los músculos de la frente, estos quedan semiparalizados de manera que impiden fruncir el ceño ¿Y cómo se enteran los demás de que algo te desagrada? Para colmo, al parecer, los efectos duran unos seis meses, o sea, que te queda la cara sin expresión durante ese tiempo y luego te vuelves a arrugar. ¿No es mejor unas arrugas en el ceño para demostrar disgusto, o unas arruguitas en los ojos y en las comisuras de la boca producidas por la risa? Y además si te estiras solo algunas partes del cuerpo ¿Qué pasa con el resto cuando te desnudas? Si tanta importancia le das al aspecto físico, y te embelleces solo por fuera, la autoestima se te caerá al suelo para no levantarse más.
Hoy vamos a recordar una belleza mítica. “La Sulamita” será nuestra modelo, la hermosa amante del Rey Salomón, una pastora llena de virtudes, y también poseedora de una belleza deslumbrante. Los invito a recorrer su cuerpo y su alma…
Sus ojos tras el velo, son como dos palomas, semejantes a la superficie de un manantial, chispeantes y llenos de pacífica alegría. "La Sulamita" esta feliz y sus ojos lo denotan, no hay ojeras ni cansancio, las arrugas existen, pero son la marca de su valor y sabiduría.
Sus cabellos son como los rebaños de las cabras, negros y ondulados. Ella es pastora, esta expuesta al clima caliente del desierto, a la arena y los vientos recios, pero al caminar sigue siendo su cabello una poesía, porque en ella todo es aceptación de su naturaleza.
Sus dientes blancos resaltan su sonrisa. No hay dentífrico ni enjuague que los purifiquen, sólo la sinceridad de sus palabras, y la trasparencia de su expresión.
Sus labios de rojo escarlata (le gusta el maquillaje como a las mujeres de Egipto). No dejan de ser delicados y sensuales. Su expresión relajada atenúa el paso del tiempo en su rostro.
Sus mejillas son redondas y sonrojadas. Fruto de una vida sana y una buena alimentación. No necesita cosméticos para disfrazar la pálida amargura, todo en ella entusiasmo.
Su cuello, largo como torre de marfil y adornado con piedras preciosas. Levanta su cabeza erguida, los pensamientos no le pesan, ni la humillan. Se liberó del peso de la culpa.
Sus pechos perfumados con fragante olor de azucenas. Tira su espalda hacia atrás y no esconde, avergonzada, la perfección de su belleza.
Sus pies, cómodos en sus sandalias, personales en su estilo. Avanzan ágiles y seguros, porque escoge andar cada día por el camino correcto.
Las curvas de su cadera como alhajas labradas por un hábil artesano se mueven con gracia y flexibilidad, La Sulamita disfruta de su feminidad.
Su ombligo es una copa redonda rebosante de buen vino y su vientre es como monte de trigo rodeado de jazmines.
Su porte majestuoso, erguido cual tallo de palmera. Talle de Reina, quizá no tenga las medidas exactas y perfectas, pero su porte indica que merece la corona y el cetro.
Esta es la mujer que parece merecer la corona de reina de belleza, pero el autor del libro de Cantares, también es el autor del Libro de Proverbios y entonces añade una frase más, completando así la parte más importante en su descripción.
“La sabiduría es lo primero, ¡Adquiere sabiduría! Por sobre todas las cosas, adquiere sensatez, abrázala y ella te dará dignidad, te pondrá en la cabeza una hermosa diadema; te obsequiará una bella corona. Serás una Reina resplandeciente.”
Para ser bella hay que comenzar la operación desde dentro del alma “El corazón alegre se refleja en el rostro” Proverbios 14: 33
Como "La Sulamita", todas las mujeres tenemos el potencial para convertirnos en reinas. Reinas de nuestro Universo Personal. Todas podemos ser "Miss Universo” si decidimos no volver a caer en la baja autoestima, la culpa o el autocastigo. De lo contrario nos seguiremos desgastando por fuera y carcomiendo por dentro.
La verdadera belleza de la mujer no es corruptible, porque no depende solo de lo físico, sino que es la belleza de una forma de ser que reúne la armonía estética de un estilo personal, con un toque de sensualidad, alegría, ternura y serenidad.
“Yo te he nombrado reina.
Hay más altas que tú, más altas.
Hay más puras que tú, más puras.
Hay más bellas que tú, más bellas.
Pero tú eres la reina.
Cuando vas por las calles
nadie te reconoce.
Nadie ve tu corona de cristal, nadie mira
Ia alfombra de oro rojo
que pisas donde pasas…”
Pablo Neruda.
Tú eres reina… solo basta con que tú lo reconozcas para que los demás también te coronen.
María Giacobone Carballo
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